Jesús Martinez Saldaña
Candidato Migrante a Diputado Plurinominal
Michoacán, México
Jesús Martínez Saldaña, candidato a diputado local
Un migrante en campaña
ALBERTO NÁJAR
LA JORNADA, SUPLEMENTO MASIOSARE #357 ° DOMINGO 24 DE OCTUBRE DE 2004
http://www.jornada.unam.mx/2004/oct04/041024/mas-cara.html
Sería el primero en ocupar una curul en el Congreso de Michoacán, y hasta ahora su campaña va más allá de un
suceso local. En tiempos en que la Cámara de Diputados discute todo menos la posibilidad de autorizar el voto a
los migrantes mexicanos, la postulación del profesor de la Universidad Estatal de California en Fresno, representa
una victoria en la batalla por los derechos políticos de los mexicanos residentes en el extranjero


LA SUYA NO ES LA TIPICA CAMPAÑA del candidato a diputado porque no hay mítines con música ni, como se
acostumbra en Michoacán, comilonas de carnitas, birria y frijoles.

Pero en su primer mes de proselitismo Jesús Martínez Saldaña, el primer migrante postulado al Congreso
michoacano en la historia de la entidad, ya llenó su mochila de demandas y peticiones de ayuda.

Para todo: desde su gestión para exportar queso de cabra –o cuando menos, la leche de ese animal– a las tiendas y
restaurantes de Estados Unidos, hasta el apoyo para que se permita la venta de flores michoacanas en las ciudades
de California.

Una muestra del tamaño de las necesidades en las comunidades de Michoacán, pero también de que la migración no
es garantía de una cultura política exenta de peticionismo.

"Les digo que voy a ser sólo un diputado de los 40 que hay en el Congreso local", dice el candidato plurinominal por
el Partido de la Revolución Democratica (PRD). "Un legislador migrante no puede resolver todo, pero hay muchas
ganas de ayudar a las comunidades".

Por eso el costal de peticiones, reconoce. Y la presión para cumplir las promesas, especialmente en estos tiempos
en que el desprestigio de la política mexicana ya cruzó la frontera.

–¿Cómo se recibe a un candidato migrante?

–Hay mucho escepticismo, la gente ve que sigue habiendo corrupción en México y se desilusiona. Además, los
cambios en el país no necesariamente han beneficiado a los migrantes; ahí está el asunto del acuerdo migratorio.

Una campaña que sería atípica en México, pero común entre los michoacanos radicados en Estados Unidos. Los
mítines en las rancherías se sustituyen por reuniones en el barrio Pilsen de Chicago, a unos kilómetros de la zona de
rascacielos, y las visitas domiciliarias se realizan en clubes y centros comunitarios de Los Angeles, Fresno,
Riverside...

"Entramos en contacto con la gente que conocemos y que de alguna manera ha tenido experiencia organizativa,
como la gente de Riverside que se unió al movimiento cardenista en 1988", explica. "Ellos ya saben lo que tienen
que hacer en una campaña, tienen camino recorrido".

Las condiciones son distintas, pues, como también la forma de pedir el voto. "La mayoría no va a poder viajar a
Michoacán el día de las elecciones, por su trabajo o porque son indocumentados. Por eso les pedimos que hablen
con sus amigos y familiares para que voten por el PRD".

Un terreno novedoso para el profesor del Departamento de Estudios Chicanos y Latinoamericanos de la Universidad
Estatal de California en Fresno, originario de Santiago Conguripo, municipio de Angamacutiro, y estudioso del
impacto político de la migración mexicana a Estados Unidos.

El mismo terreno en que se movió Lázaro Cárdenas Batel para ganar la gubernatura de Michoacán hace tres años.

***

La candidatura de Jesús Martínez Saldaña contó, desde el principio, con el respaldo de la mayoría de federaciones
de clubes michoacanos y líderes comunitarios, pero de todos modos concretar su postulación no fue fácil.

Primero, el Congreso estatal con mayoría de diputados panistas y priístas congeló la iniciativa para conceder el
derecho a votar a los migrantes, enviada por el gobernador en julio de 2003.

Luego, las organizaciones en Estados Unidos tardaron varios meses en ponerse de acuerdo en los candidatos, a
pesar de que todos coincidían en la necesidad de contar con diputados migrantes. Hubo incluso amenazas de
fractura en el Frente Binacional Michoacano (Frebimich), el brazo político de las organizaciones de migrantes
michoacanos (Masiosare 331).

Superadas las diferencias, el Frente logró finalmente postular a tres candidatos, los cuales en principio serían
integrados a las listas plurinominales del PRI, PAN y PRD, en una posición que les garantizara acceder a una curul.

El acuerdo, sin embargo, se cumplió parcialmente. Acción Nacional rechazó al empresario de California Rodrigo Ruiz
Fernández, mientras que el Revolucionario Institucional postuló a Roberto Chavarría Cornejo, líder de Clubes
Michoacanos en Texas... pero como candidato suplente en el lugar 6 de la lista de plurinominales.

El PRD propuso a Martínez Saldaña en el tercer sitio, con Reveriano Orozco –presidente de la Asociación de
Michoacanos Unidos de Nevada– como su suplente. Son, en los hechos, los únicos migrantes con posibilidades reales
de convertirse en diputados locales.

"Ya hablé con Chavarría y acordamos trabajar en la agenda pro migrantes en el Congreso", afirma el candidato
perredista. "Además, la número dos de la lista del partido es Lucila Arteaga, quien fue la primera coordinadora de
Atención a Migrantes en Michoacán".

***

Primero, sacar de la congeladora la iniciativa para conceder el derecho a votar desde el extranjero. Luego,
"estrechar las relaciones bilaterales" entre Michoacán y las ciudades estadunidenses donde viven los michoacanos.
Enseguida promover la creación de la Secretaría de Migración en el gabinete estatal, y después, si se puede, incluir
en los cabildos a representantes de los michoacanos residentes en la Unión Americana.

Parte de la agenda legislativa de Martínez Saldaña, la misma que por acuerdo del Frebimich deben impulsar todos los
candidatos migrantes.

¿Deveras se puede sacar adelante?

"Para otros (diputados) tal vez no sea prioritario, para mí sí lo va a ser, no voy a ir a Michoacán a hacer lo mismo",
responde el candidato. "Además, he hablado con varios candidatos a presidentes municipales que han tenido
experiencia en impulsar el voto migrante para sus elecciones locales, como Zinapécuaro, Zamora, Chavinda,
Jiquilpan".

–Pero ya hubo una experiencia negativa con los diputados, cuando congelaron la iniciativa sobre el derecho al
voto...

–Va a depender de cómo quede conformado el Congreso y del apoyo de los migrantes a la agenda.

–La presión de las remesas...

–Ya no son un factor de presión; en reuniones a puerta cerrada me han dicho varias veces que, nos den o no el
derecho al voto, de todos modos los migrantes van a seguir enviando remesas.

Lo más importante, insiste, es que la agenda del Congreso michoacano incluya a los migrantes. "Hay comisión de
asuntos migratorios pero no es suficiente; algunos diputados viajan a Estados Unidos y también el gobernador, pero
hay que hacer más", insiste. "El gobierno estatal puede abrir oficinas en California, Texas, Illinois, se puede explotar
el mercado e impulsar proyectos productivos".

–¿Y todo eso lo puede hacer un diputado?

–Es que no estoy solo, atrás de mí están todos los migrantes michoacanos.